El gsm —gramos por metro cuadrado— es el primer número de cualquier ficha de tejido y también el peor interpretado. Más peso no significa «más calidad»: el gramaje es una decisión de diseño sobre opacidad, estructura, abrigo y caída.
Rangos habituales y cómo se sienten
Los tejidos de leggings de rendimiento suelen moverse entre 200 y 280 gsm: en la franja baja resultan más frescos y con más libertad de movimiento; en la alta, más moldeadores y más cálidos. Los tejidos para sujetadores deportivos y tops se quedan más ligeros, en torno a 160–220 gsm, y los forros y el powernet aportan la estructura donde hace falta. Una camiseta de entrenamiento de verano puede bajar a 120–160 gsm.
Son rangos orientativos, no reglas: la estructura del tejido cambia la sensación por completo. Un 220 denso puede dar más calor que un 250 abierto. Juzga siempre el tejido real, puesto sobre un cuerpo y en movimiento.
Gramaje y opacidad: el gran malentendido
Cuando una muestra transparenta, el reflejo habitual del comprador es subir el gsm. Pero la opacidad en estiramiento depende tanto de la densidad del tejido, el título del hilo, la sección transversal y la profundidad del tinte como del peso en bruto: añadir 30 gsm de tejido abierto no arregla nada y sí aporta un calor que tu clienta de estudio no te va a perdonar.
El orden correcto es otro: define primero el requisito de opacidad —prueba de sentadilla a contraluz en el colorway más claro— y deja que la tejeduría lo resuelva con la construcción más ligera que lo supere.
Estacionalidad y planificación de la línea
Mantener un único gramaje de legging todo el año es habitual y defendible, pero la lógica de cápsulas por temporada —un tejido más ligero para verano y una versión invernal más pesada y perchada del mismo patrón base— le da a tu clienta un motivo para comprar dos veces y a los buscadores dos productos que posicionar.
Conserva el patrón base y cambia el tejido: el fit sigue aprobado, el muestreo va más rápido y la colección se lee coherente.
Cómo especificar el gramaje con cabeza
Especifica el gsm con una tolerancia —habitualmente ±5 %— y acompáñalo de las mediciones que de verdad te protegen: porcentajes de elasticidad, recuperación tras lavado y la condición de aprobación de opacidad. En la inspección final, el gramaje del tejido se verifica contra la ficha aprobada; en SEAMDANCE esa comprobación forma parte de la inspección AQL 2.5 contra la muestra de referencia sellada.
Y cuando compares ofertas de proveedores, compáralas a igual gsm y composición: una oferta más barata con 20 gsm menos no es un precio mejor, es otro producto.
Respuestas rápidas
¿Qué gsm deben tener unos leggings de yoga premium?
La mayoría de los leggings premium de estudio se concentran entre 230 y 270 gsm en nailon/elastano, pero la respuesta honesta es otra: el tejido más ligero que supere tus requisitos de opacidad y recuperación con el tacto que tu clienta espera.
¿Más gsm significa más compresión?
No. La compresión viene del módulo del tejido y de la reducción en el patrón. El gramaje aporta abrigo y potencial de opacidad, no sujeción.